Obrazy na stronie
PDF
ePub

de llamare? ¿Por quién quiso que muriesse su Hijo? Por los malos. Essos no le buscaban, y él los vino á buscar á ellos. Sic fest ergo ille Altissimus, ut non sit ab illo longe miseria nostra, et gemitus noster. «Quia prope est Dominus his qui obtinuerunt cor» (Ps. 144, 18). Item «inclina ad ine aurem tuam, accelera ut eruas me» (Ps. 39, 3) (').

El que dice: Inclina á mi tu oreja, enfermo se confiessa, y oprimido de la enfermedad. Como el enfermo que no puede hablar, pide al médico que le tiente el pulso, que acerque á él su oreja para oirle sus quejas, assi pide el Profeta á Dios que se le acerque y que incline el oído. Y ¡qué cerca está el que puede inclinar la oreja! Dice San Bernardo (Serm. 9 in Cant.), super illud Isai., LXV, 24: Antequam clament ego exaudiam: «Arbitror quod interdum nec verba expectat, sed solis cogitationibus advocetur. Præparans cor, ut audiat auris ejus» ().

sentido es: Él es la cosa que yo más amo, y yo la cosa que sobre todas las criadas El ama. Sic infra (Cant., VI, 8): UNA EST COLUMBA MEA, SPECIOSA MEA, etc.

Segundo: Como mi amado acerca de mí es el primero en el amor, y no hay cosa que yo más quiera que á Él; assi en sus ojos soy la más querida, la que me llevo lo principal y primero de su amor; quiere decir: Pars æqua cum dilecto meo est. (Est oratio amatoria, et simillima illi quæ est apud Poetam comicum in Eunucho. Act. I ().

Tercero: Dilectus meus totus quotus est, totus meus est, et peculiaris, et proprius, et perpetuus; et ego, vice versa, tota quota sum, illius sum; ut sit dativus pro genitivo, Hebreorum more; sic Nissenus. Significat enim Sponsa quandam mutui amoris vim, seu reciprocationem inter illam et Sponsum, qualis esse debet inter probos, sanctos, et legitimos conjuges, vel etiam amicos: Vide Theodoretum (9).

Cuarto: Quemadmodum dilectus meus mihi, videtur esse pulcherrimus, ita et ego illi esse pulcherrima videor. Y no es maravilla que la honesta esposa hable desta manera; pues, según recta razón, á la casta y virtuosa matrona todos los hombres le han de parecer igualmente feos é igualmente hermosos: sólo su esposo y marido le ha de llevar los ojos y el corazón, et vice versa. Hinc illud Ausonii adCrispam: Deformem quidam te dicunt, Crispa, at ego istud nescio, mihi pulchra es. Quin etiam cupio junctus, quia Tellus amori est, ut videaris aliis fæda, decora mihi (Vide Bernardum, serm. 60 et 61 et 70 in fine; et Augusti

Sed huic secundo capiti finem imponamus, sententiam cujusdam doctissimi interpretis referentes. Interpretatur enim hæc verba: DILECTUS MEUS MIHI, ET EGO ILLI, eleganter nimis.

Verba sunt, inquit, emphatica, Ninguna cosa

et quæ pondus amoris inmencriada ama á Dios más que el sum dicunt. Augent vero emhombre, y así el phasim, sine verbo posita (*). hombre á solo

Mi amado á mí ó para mí; y yo

á Él ó para Él. Están llenas de sentidos y preñadas de misterios. El primero

Dios debc amar.

(") La confianza del Profeta al invocar a Dios altisimo nace de la experiencia que tenía de su bondad. Es el Dios-dice--el que tanto bien me ha hecho. Porque de tal modo es Dios Altisimo, que muy cerca está siempre de nosotros, tanto que hasta Èi llegan nuestras desgracias, nuestras lágrimas y nuestros suspiros. Porque «muy cerca, pronto está el Señor para todos los que le invocan, para cuantos le invocan de veras», dice el real Profeta. Y en otra parte: Dignate escucharme: acude prontamente á librarmen.

(3) Por Isaías promete el Señor que «antes de que (los justos) le llamen ó pidan Él les oirá»; palabras que San Bernardo glosa de esta manera: Tan pronto está Dios para socorrernos y oir nuestras peticiones, que muchas veces no aguarda á que se las pidamos expresamente; mira á nuestro corazón y al punto inclina hacia nosotros su misericordia.

(3) Antes de dar fin-continúa el P. Ángeles-á este segundo capítulo del Cantar de los Cantares,

queremos aducir, como corona de estos Comentarios, la interpretación que un docto varón muy entendido en esta materia da á las palabras en que nos ocupamos ahora: «Mi amado para mi y yo para Él». «Sondice--altamente enfáticas y sirven para ponderar el amor inmenso del alma santa. Con no llevar el verbo expreso aumentan este mismo énfasis.»

(') El amor nuestro es mutuo y, en cuanto cabe, igual.

(3) Todo cuanto es mi Amado en sí mismo lo es para mi, de una manera peculiar, perpetua y exclusiva; y yo, a la vez, todo cuanto soy lo soy para ÉI en el mismo modo. Y en este caso, según San Gregorio Niseno, vienen á significar estas palabras el amor reciproco entre ambos, cual debe ser el que exista entre verdaderos y santos esposos y entre fieles amigos.

num, lib. III Conf., cap. xr; et Chrisostomum, casados. Quales fuisse legimus Theodosium, lib. de Conpunct. cordis., tom. V, p. 502).

et Placillam. (Nicephorus, Historia, lib. XII, Es lo de San Lucas XV, 4 sigs: que vino del C. XLII). Homerus, lib. III, Odis., dice: Nihil cielo el Hijo de Dios á buscar á una oveja. præestabilius, nihil melius est quam viri et Galat., 11, 20: «Dilexit me, et tradidit semetip- uxoris consentiens et conspirans voluntas. Tasum pro me». (Me amó y se entregó á la lisque conjunctio inimicis magnum dolorem muerte por mi).

inurit, amicis magnam voluptatem affert: ipsi Quinto: DILECTUS MEUS MIHI (quiere de- autem conjuges experiendo sentiunt quanta cir): Somos para en uno: un ingenio, unas insit in conjunctionevitæ jocunditas ('). (Lege costumbres, un gusto, un querer. (Lege Vi- Horatium, lib. I, Oda 33) (?). Ludovico Ariosto, vienium, de Offic. probæ matris, lib. I, c. XIII, tratando de la discordia de los casados (ma! et lib. III, c. XXIII). Alli dice que antiguamente sobre todos los males), dice assi: «Improbe en la celebración de los matrimonios, se le amor, puer injustissime, cui ita raro nostra preguntaba a la mujer: Habes virum tibi ap- ad te efficitur voti sententia compos. Cur ita tissimum? (¿Tienes marido que perfectamen- delectat te perfide corda duorum cernere dete se te acomode?] Y al marido: Habes uxo- sidiis (a) inter se infesta superbis? (*). rem ex animi tui sententia? (¿Tienes mujer DILECTUS MEUS MIHI, ET EGO ILLI. Es Dios según tu gusto y deseo?] Y respondiendo cada en materia de amor impacientissimo, no sufre uno que sí, el matrimonio era rato. DILECTUS compañía. Nec enim, inquit Nazianzenus, SponMEUS MIHI, ET EGO ILLI: Cortado a la medida sus ille cælestis cum anima alienis amoribus de mi voluntad y yo a la de la suya: él parece irretita consuetudinem habere sustinet. Ideo que nació para mí, y yo para él (quiere decir): appellatur Zelotes in Scriptura, et (Deuter., Para tener Esposo, él había de ser, y para te- VI, 13): «Dominum Deum tuum adorabis, et illi ner él Esposa, yo sola le estoy bien. Quo sensu soli servies ()». Divinamente alumbró este pendixit supra (Cant., 1, 8): Equitatui meo assimi- samiento Filón, in lib. de Plantatione Noe, tom. I, lavi te, amica mea; quasi dicat: Quemadmo- página 196, adonde declarando aquellas paladum equi mei juncti curribus Pharaonis miri- bras (Numer., XVIII; Deuter., X; Josue, XIII): Non fice inter se congruunt, et pulcherrimum spec- erit tribui Levi portio, neque hæreditas inter taculum oculis præbent: ita mirabiliter con- filios Israel quia Dominus hæreditas eorum gruit mecum Sponsa mea (a). Theocritus in laudem Helenæ dicit, eam esse decori, et ho

(a) Desidiis en lugar de dissidiis. nori, et ornamento patriæ suæ: quemadmodum equus Thesalicus laudatissimus congruit, et decous est, currui a fabre facto. Talis est

(1) Nada más hermoso, ninguna cosa mejor entre illa comparatio Virgilii, Eglog. 5 (v. 32-4) (): el marido y la mujer que el amor y la unión de las

voluntades. Por este amor, que, si llena de gozo y Vitis ut arboribus decori esi, ut vitibus uvæ,

satisfacción a los amigos, causa amarga decepción Et gregibus tauri, segetes ut pinguibus arvis

en los contrarios, los mismos cónyuges experimenTu decus omne tuis, etc. (?).

tan cuán grato es el vivir en unión de quienes asi se Cuando hubo Dios de criar á Eva, dijo: (Génes., II, 18) Faciamus ei adjutorium simile

(*) Q. Horatii Flacci, POEMATA, págs. 74-5, Man

tuæ Carpetanorum, 1776. sibi» (Hagómosle una compañera á él semejan

) Ariosto increpa asi los que, olvidados del te) no sólo en la especie sino en las costum

amor á que están obligados, alimentan discordias bres y virtudes, cuales conviene que sean los

entre si: «¿Por qué, amor malvado, niño caprichoso y

antojadizo, por qué contrarias las ansias del huma(a) Véase arriba, cap. I, lección 7.", págs. 216-49.

no corazón? Por qué te complaces en atormentar asi dos corazones nacidos para amarse mútuamente?

(1) No puede Dios, escribe el Nacianceno, mante(*) Publii Virgilii Maronis, OPERA, etc., pági- ner estrecha amistad con un alma que se halla emnas 25-6; Madrid, Imprenta de la Gaceta, 1773. bargada aún por el amor de las criaturas. Por eso,

(") Como sirven de ornato á los árboles los frutos, en diversos lugares de la Sagrada Escritura se le como a la vid los racimos y á los campos la copiosa ¡lama Dios celoso, y en el Deuteronomio están esmies, así tú eres el orgullo y la gala de los de tu critas estas palabras: “A solo el Señor Dios tuyo tecasa...

merás ó adorarás, y á Él solo servirás »

aman.

[ocr errors]

est, dice assi del anima perfecta y sacerdotal: res, quam ii, qui possesionum suarum ampla «Nam perfecte purificata mens, quæ se abdi- spatia diffundunt; cui enim portio Deus est, cavit creaturis omnibus, proculdubio nihil no- hic totius possesor naturæ est, etc. Ex quivit præter illum ingenitum, ad quem accessit, bus verbis multo magis patet sensus horum et a quo recepta est. Quis enim potest dicere: verborum, DILECTUS MEUS MIHI, ET EGO ILLI; ipse mihi solus est Deus, nisi qui nullam ista- quasi dicat Sponsa: Dilectus meus solus porrum inferiorum rerum amplectitur, quod est tio mea est: vel: Dilectus meus solus sufficit institutum Levitarum? (1).

mihi; est enim mihi instar omnium bonorum. DILECTUS MEUS MIHI; quasi dicat anima Y en este sentido dijo el Apóstol (I. Corint., El premio del

Levitica, et sacerdotalis sacro- XXV) (a): hablando del estado de la gloria: amor es el mismo rum ministrorum: Non ab homi- «Erit Deus omnia in omnibus». Prosper (lib. II Dios.

ne decimas, non fructus, non de Vita contemp., C. XVI) sic ait: «Denique quid dona quæro, non munera; ipse enim mihi pro ultra quærit, cui omnia suus Conditor fit: aut munere est, ipse pro tributo, ipse mihi tantum quid ei sufficit, cui ipse non sufficit?» Et Auabundat pro his omnibus. Quapropter cum gustinus (lib. XIII, Conffess., C. Vili): «Omnis Moysi dictum est, ut populo Judaeorum per copia, quæ Deus non est, egestas mihi est, etc. tribus singulas dividiret incolatus, et distri- En el Exod., vi y Ezech., 1. se llama Sadai, bueret singulis tribubus portionem, tribum quod interpretatur suficiens, vel sufficiencia. Leviticam excepit, dicens: «Tribui Levi non erit Sic Epiphanius, hæresi 49. Y el oráculo divino, portio in medio fratrum suorum: quia Domi- cuando quiso mostrarse á Moysén (Exod., nus Deus portio illorum est». Et alio loco dicit XXXIII, 19), dijo: «Ostendam tibi omne bonum». Scriptura (Num., XVIII, 20): Ego Dominus por- Pues ¿qué mucho que diga la Esposa, tetio eorum. Negatur, inquit Ambrosius, his te- niendo por tar suyo al divino Esposo, que no rrena divisio, ut ipsi dum singularem sibi non quiere más que á EI, DILECTUS MEUS MIHI? vendicant (a) portionem, fiant coelestis posse- etcétera, El para mí, y yo para El, aquí por ssio, et hoc solum noverint possidere, hoc est, gracia y después por gloria, ad quam nos perfidei, et devotionis obsequium, et multo ditio- ducat ipse Jesus, animarum Sponsus, qui pas

cit nos, et pascitur nobis, donec aspiret dies

æternitatis, et inclinentur umbræ rerum mun(a) Vendicant, en vez de vindicant.

danarum: Qui cum Patre, et Spiritu Sancto

vivit, et regnat in secula seculorum, Amén (1). (1) Declarando el judio Filón las palabras de la Sagrada Escritura en que, al señalar las partes de la tierra prometida que a cada tribu habían de corres- (a) Debe leerse: I Cor., xv, 28. ponder, se dice de la de Levi: «La tribu de Leví no recibirá parte ó herencia como las demás, porque el Señor es su porción y su herencia», escribe: «El alma (1) Termina el P. Ángeles sus Comentarios ó Conperfecta que, para mejor servir al Señor en el minis- sideraciones espirituales sobre el primero y segunterio sacerdotal, se aparta de las criaturas y de todo do capítulo del Cantar de los Cantares, únicos que lo terreno, nada debe conocer, en ninguna otra cosa han llegado á nosotros, con la súplica ó invocación, debe entender ni ocuparse más que aquel bien infi- tan frecunente en los escritores y doctores de la nito y en aquel Señor á cuyo servicio vive consa. Iglesia, en que pide ahora la posesión de Dios por grada y para el cual Dios mismo la aceptó. Porque la gracia santificante, que es la preparación para po¿quién podrá decir: El Señor será mi única heren- seerle eternamente en la gloria, á la cual-dicecia, sino aquel que renuncia de antemano al cuidado dígnese llevarnos el mismo Jesús, Esposo eterno de de todo lo demás que hay en la tierra?:- Las mismas las almas, que en esta vida nos alimenta con su graideas se repiten casi con idénticas palabras, en los cia y sus Sacramentos hasta que llegue aquel día fepárrafos siguientes, en los que se insertan doctos licísimo de la bienaventuranza, pasadas las sombras comentarios tomados de los Santos Ambrosio, Prós- y mudanzas de las cosas humanas: Él que, con el Papero y Agustino; huelga, por esto, una traducción dre y el Espiritu Santo, vive y reina por los siglos de literal de los inismos.

los siglos. Amén.

[merged small][ocr errors]
[blocks in formation]
« PoprzedniaDalej »