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das ellas, que es á Jesu-Christo y á su Iglesia, debe estudiar y meditar con la mayor atención los Libros del nuevo Testamento; y con particular cuidado las Epístolas de San Pablo , que es en donde se halla repetidas veces la aplicación de todas estas sombras y figuras.

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CAPITULO I.

"Número de los Israelitas , que descendieron d Egypto. Un nuevo Rey viendo como se habían multiplicado, intenta oprimirlos y acabarlos con penosas tareas y fatigas: da orden d las comadres , que maten á los niños al nacer; y finalmente que los arrojen al Hilo.

i J~l¡ec * sunt nomina filiorum Israel, qui ingressi sunt in ¿Egyptum cunt Jacob: singuli cum domibus suis introierunt.

2 Rubén , Simeón , Levi, Judas,

3 Issachar , Zabulón et Benjamín,

4 Dan et Nephthali, Gad et Aser.

. j Erant igitur omnes anima eorum, qui egressi sunt de

i Eistos son los nombres' de los hijos de Israel, que entraron en Egypto con Jacob: cada uno entro con los de sus casas J:

2 Rubén 3, Simeón , Leví, Judá,

3 Issachar , Zabulón y Benjamín ,

4 Dan y Néphthali , Gad y Asér.

5 Eran pues setenta 4 todas las almas de los que salieron del femore Jacob, septuaginta: Joseph autem in 2Egypto erat.

- I El Hebreo moa; n"?m , y ttios los nombre*. Así llaman los Hebreos á este Libro por las palabras con que da principio. La conjunción i y, parece que une la historia del Exódo con el fin del Génesis, y que es su continuación. Antiguamente el Petit.iteucbo era un solo Libro; pero después se dividid en cioco secciones , y por esta razón fué llamado Fcntatcucho. Moysés da principio á su narración , refiriendo las personas , que entraron en Egypto, con el fin de manifestar la causa, que tuvieron los Egypcios para aborrecer y perseguir á los Hebreos , que fué la prodigiosa multiplicación de estos en pocos años.

2 Con sus hijos . con los que pertenecían á cada familia. Las familias se llaman Casas por Metonymia; porque los hijos son las piedras vivas, con que se alzan las casas de los padres.

a Genes, Xlvi. 8.

3 En esta serle observa Moysés el orden, que tuvieron las mugeres de Jacob: los seis primeros son hijos de Lia su primera muger; el séptimo , que es Benjamín , es hijo de Rachél, que fué la segunda : de la tercera , que fue Bala, Dan y Néphthali: y de Zelpha, que fué la quarta, Gad y Aser.

4 Entrando en este número no solo Joseph , sino también sus hijos, como dejamos notado. Genes, Xlví. 8. Algunos por leerse aquí, que fueron setenta las personas que habían entrado en Egypto y habían salido de Jacob , pretenden que en la enumeración que se hace en el referido capitulo falta el nombre de alguno; pero no es necesario apelar á esto, quando allí mismo se insinúa , que Jacob debe también contarse,en este número: Véase lo que allí notamo3 al v. %6. del mismo Cap.

6 Quo tnortuo, et universis fratribus ejus, otnnique cogna

tione illa,

7 Filii a Israel creverunt, et quasi germinantes multiplicati sunt: ac roborati nimis, impleverunt terram.

8 Surrexit intereñ rex novus super sEgyptum, qui ignorabat Joseph:

9 Et ait adpopuhm suunt: Ecce populus Jiliorum Israel mu I fus , etfortior nobis est.

i o Venite , sapienter oppritnamus eum, ne forte mul

muslo de Jacob: y Joseph estaba en Egypto.

6 Después que murió este, y todos sus hermanos y toda aquella parentela ',

7 Los hijos de Israel crecieron y se multiplicaron como la yerba J: y enrobustecidos en gran manera , llenaron la tierra.

8 Levantóse entre tanto un Rey nuevo 3 sobre Egypto, que no conocia á Joseph 4:

9 Y dixo á su pueblo: Ved aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mucho, y mas fuerte que nosotros.

10 Venid , oprimámoslo con arte 5, no sea caso que se tiplicetur: et si ingruerit contra nos bellutn , addatur inimicis nostris , expugnatisque nobis egrediatur de térra.

1 Y de toda esta primera generación, como dice el Hebreo.

2 MS. 3. y Ferrar. T lerpléron. O como los granos y semillas que se multiplican excesivamente. El texto Hebreo: y se produxéron á semejanza de los peces, cuya multiplicación es prodigiosa. Los Hebreos, como aqui se refiere, entraron en Egypto en número de setenta personas. Desde su entrada hasta que salieron , pasaron doscientos quince arios, y entonces subian ya al número de seiscientos tres mil quinientos y cinqüenta hombres capaces de llevar las armas. Esta multiplicación tan crecida, aunque pudo suceder naturalmente , pero debe atribuirse principalmente á una particular providencia del Señor, que de tan pequeños principios quiso formar un pueblo tan numeroso, que pudiera después poblar la tierra, que les bahía prometido. En esta multiplicación se vid cumplida la verdad de las palabras de Dios a Abrahim.

3 Unos pretenden que se llamase jimenofhis: otros Atmesemiamo Ramesses , y otros Solatis. Véase Vsser. tertia .mas. pag. 17. Fero no se pueile afirmar cosa cierta sobr<? este punto, l'or Rey nuevo se debe entender , tí que era éxtrangero, y de diversa familia, que

a Fsalm. c¡v. 24. Actor, vn. 17.

los que habían honrado tanto á Joseph: ó mas bien que era de diverso genio y costumbres, y que estableciendo nuevas leyes y gobierno , abrogtí y anuid todo lo que sabiamente habia ordenado Joseph.

4 Que nada sabia de las cosas de Jo» seph , tí que no seguía ni aprobaba las sabias providencias del gobierno de Joseph.

5 MS. 3. Dat acá. Ferrar. Hat asabentémonos á él. Vamos como con mafia y con una fina política lo hemos de estrechar y apremiar, hasta acabar con él, para que no se vaya engruesando y creciendo , como vemos. Este es el lenguage de la política humana, quando solo el Ínteres es su mobil, y no se gobierna por la religión. Cree, que todo le es permitido , y aun necesario , quando lo puede encubrir baxo del especioso pretexto del bien del Estado. Es verdad, que un pueblo éxtrangero, que se habia aumentado extraordinariamente , podía dar algún recelo á los Egypcios, y que no serian reprehensibles , si hubieran tomado algunas prudentes precauciones para evitar los males que temiin; pero entrar en el designio de acabarlos á todos por sola la sospecha ó temor de que podían ser perjudiciales al Estado, es una poJ/tica diabólica , contraria i la humanidad , á la naturaleza y á la religión. ¿Que seria de todos los inocentes y fíeles vasallos , si debieran ser tratados como delinquentes, solamente porque lo pueden ser V

Ii Praposuit itaque eis magistros operum , ut afjügerent eos oneribus: adificaveruntque urbes tabernaculorum Pharaoni, Phithóm et Ramesses.

12 Quantoque opprimebant tos, tanto magis multiplicabantur , et crescebant:

13 Qderantque filios Israel ¿Egyptii, et afjligebant illudentes eis:

14 Atque ad amaritudinem perducebant vitam eorum operibus duris luti , et lateris , omnique /amulatu, quo in térra operibus prcmebantur.

multiplique : y s5 arremetiere la guerra contra nosotros, se junte con nuestros enemigos, y después de habernos vencido , se salga de la tierra.

11 Por tanto les puso sobrestantes de obras , para que los afligiesen con cargas ': y edificaron á Pharaón las ciudades de las tiendas *, Phithóm y Ramessés.

12 Y quanto mas los oprimían , tanto mas se multiplicaban , y crecían 3:

13 Y aborrecían los Egypcios á los hijos de Israel, y los afligían insultándolos:

14 Y hacíanles pasar una vida amarga con duras tareas de barro y de ladrillo, y con toda suerte de servidumbre, con que eran oprimidos en las labores del campo.

I Insoportables. Ferrar. De pechar. Comenzó esta persecución probablemente como unos diez anos antes que naciese Moyses , y asi duro noventa; porque Moysés sacó de Egypto á los Hebreos, quando tenia ochenta. Cap. vu. 7. Las obras y fatigas á que los aplicaron, eran á hacer y cocer ladrillos para edificar las ciudades ó fortalezas de Phithóm y de Ramessés: á hacer diques para contener las aguas del Nilo , y canales para conducirlas y regar los campos: asacar fuera de las ciudades la basura é inmundicias: á la construcción" v fábrica de las fimosas pyrámides,como siente Josepho Líb. 11. Antiqmt. Cap. g- Y finalmente al cultivo de los campos, y á las labores de la tierra.

a El texto Hebreo nwop de lot the

torot, ó porque eran como el público granero de Egypto; ó porque se guardaban en el lis los thesoros del Rey. Se cree , que Phithóm es la ciudad de Pelusio ó Damlata , sobre P1 canal que los Reyes Ñeco y Darío habian hecho para dar comunicación al mar Roxo con el Nilo , y por aquí con el Mediterráneo. Una y otra estaban sobre la frontera de Egypto; y la última fué donde hicieron su primer acampamento los Hebreos. Cap. Xii. 37.

3 En número; porque no hay siblduria ni prudencia ai consejo contra el Señor. Prov. xx¡. 30. De este modo se burla Dios de los obstáculos , que ponen los hombres al cumplimiento de sus obras. Israel se aumenta por los mismos medios, que se inventaron para destruirle. Y lo mismo sucedía en los principios de la Iglesia con la sangre de los Christianos, que se derramaba con el fin de acabar con ellos ; mas ella era como una semilla, de donde nacían y brotaban en número mas crecido. Tertul. Aptlagu.

15 Dixit atitem Rex ¿Egyfti obstetricibiis Hebraorum: quarum una vocabatur Sephora, altera Phua,

16 Pracipiens eis: Quando obstetricabitis Hebraas^et par tus tempus advt.terit ■%>si' masculus fuerit, interficii? eum: si fentina resérvate.

17 Timuerunt autem obstetrices Deum, et non fecerunt juxta praceptum regís u£gypti , sed conservábate mares. , ,

- 18 Quibus ad se accersitis, rex ait: ¿ Quidnani est hóc quodfaceré voluistis , ut pileros servare tis?

19 Qme responderunt: Non sunt Hebraa , sicut ¿Egyptite mulieres : ipsce enitn obstetricandi habent scientiam, et priusquam veniamus ad eas, pariunt.

20 Beergo fccit Deus ob

15 Díxó también el Rey" de. Egypto á las parteras de los Hebreos: de las quales una se llamaba Séphora, la otra Phúa ',

16 Dándoles esta orden: Quando parteareis á las Hebreas, y llegare el tiempo del parto J: si fuere varón, matadle; si hembra , reservadla.

17 Mas las parteras temieron á Dios , y no hicieron conforme á la orden del Rey de Egypto , sino que conservaban á los varones;

18 El Rey habiéndolas llamado ante sí, les dixo 3: ¿Qué es lo que habéis pretendido hacer , reservando a los varones?

19 Las quales respondieron: Las mugeres Hebreas no son como las de Egypto; porque ellas saben el arte de partear 4, y antes que lleguemos á ellas, paren.

20 Dios pues hizo bien s á

1 A las principales entre todas. Los nombres de estas son Hebreos. Por esta tazou, y por el temor que mauifestárou tener á Dios, y por la aversión que tenían entre si las dos naciones, se cree probablemente que eran Hebreas, y con este mismo parecer se conforma S. AgusTín Libro contra Meniae. Cap. 15. Otros Interpretes con Josepho opinan que fueron Egypcias.

a MS. 7. E viéredes en las ruedat.

3 MS. 7. i Por qué vos avedes malvado t

4 Son mas robustas que las Egypciat, y paren sin tener necesidad de que ninguno las asisia. Pudieron en esto decir verdad; porque hay motivo de presumir que las mugeres Hebreas instruidas del peligro , que amenazaba á sus hijos, querían mas bien pasarse sin la'asistencia de las parteras, que entregarlos á la muerte. Por esto no las llamaban, sino quando se hallaban en estado de que no

pudiesen hacer daño á lo que habia ya nacido. Y asi pudieron justificar con verdad y sinceridad la desobediencia, de que se les acusaba.

S Esto es, Dios las recompensó , por Do haber querido condescender con la crueldad del Key , quitando Ja vida á los inocentes; pero esta recompensa no autoriza su mentira, pues comunmente se cree que mintieron. La mentira, por útil que pueda ser, es siempre pecado. Fué remunerada la buena voluntad , no el engallo: la bondad del corazón,' no la iniquidad de la mentira. S. Augcstin. Lib. contra Mendac. Cap. 15. S. Grbgorius Moral. Lib. Xviii. Cap. 3. ¿ Pero qué debian haber hecho estas mugeres, ó que podían responder al Rey? San Agustín responde, que confesando libremente la verdad, y muriendo en caso necesario por su confesión, se hubieran grangeado la eterna felicidad, en vez de la temporal con que las recompensó el Señor

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