Obrazy na stronie
PDF
ePub

que si medirte no pudo

podrá verte en su mudanza.

Para el pecho.

Tal vez en paredes de oro

te vi encerrado, i allí

armado también te vi

contra el pecho en quien te onoro.
Siempre eres, tiempo, tesoro;
pero dime: ¿qué aprovecha
encerrarte en caja estrecha
y envolverte en oro, pues
huyes, tiempo, y Parto ves
huyendo alcanzar tu flecha?

Por las estrellas.

Si quiero por las estrellas
saber, tiempo, dónde estás,
miro que con ellas vas
pero no vuelves con ellas.
¿Adónde imprimes tus huellas

que con tu curso no doy?

Mas, ai, que engañado estoy

que vuelas, corres y ruedas;

tú eres, tiempo, el que te quedas,
y yo soy el que me voy.

No se ha dado en la literatura española un caso de veneración y entusiasmo por un contemporáneo como el que los admiradores y apasionados tuvieron por Góngora. Trasladaban, comentaban, defendían, glosaban, imitaban sus versos. Los analizaban con la advertencia y cuidado que los famosos comentadores habían empleado con los de Homero y Virgilio y no faltaron diligentes discípulos que recogieron los fragmentos y apuntaron versos sueltos de poesías que no pudieron encontrar.

Por ser, al mismo tiempo, de interés positivo para una futura edición y por el valor de evocación que encierran, voy a trasladar aquí dos colecciones de estos fragmenta o desiderata.

Algunos, como ya advertirá el lector, pertenecen a composiciones conocidas.

En el Ms. 3.906 de la Biblioteca Nacional, folios 23 y siguientes, se lee:

FRAGMENTO DE UNA CANCIÓN.

Alto rumor la temerosa fiera

por el jamás batido monte escucha,

de voces y de armas y de perros

Verso para glosar:

Segunda umanidad que pisa el cielo

Otros fragmentos:

Iba por la calle oí decir xerga;

vi abrir una ventana, sin duda es seña.

Corchete de plata, media amarilla,
mátenme si no hay carro para Sevilla.

Las violetas, madre, ¿cuál es su color,
que ni son azules ni moradas son?

Canción.

Si de consuelo está necesitado

un bien afortunado

que en menos de un verano y un invierno,

mató a un primo inmortal y a un padre eterno,

consuélelo el Señor Pero González

con arrendarle a Luque en treze reales.

Compitiendo con los cielos

las sierras de Guadalupe,
esmeraldas son sus valles

plata y aljófar sus cumbres

Entre los dos Reyes magos,

entre el Chantre y el Deán,

el buen obispo Laguna

c. de pontifical.

Hecha la entrada y sueltos los Leones el que a mejor caballo bate espuela,

o la lanza, el rejón y la cañuela

la da a la redención de los peones:

1 en altas y arriscadas ocasiones

a vista ya de quien lo abrasa o yela

Soneto.

Sabe el cielo Valdés si me ha pesado (1).

En uno de los manuscritos de poesías de Góngora, que fué de don Aureliano Fernández-Guerra, y que hoy posee el señor Valdés, su deudo, al final del índice y bajo el título, Obras de don Luis de Góngora que no se hallan, se copian los siguientes principios o fragmentos.

[blocks in formation]

(1) Observará el lector que tanto estos fragmentos, como los que siguen copiados del ms. de Fernández-Guerra, no son todos tales, ni están todos inéditos. Fácil es con ayuda de los índices alfabéticos de Hoces o de Foulché comprobarlo. Yo he querido, sin embargo, copiarlos íntegros y aunque se repitan, porque son un documento importante para conocer al mismo tiempo que la curiosidad y afán de los devotos de Góngora, el estado de dispersión en que estaba su obra poética. He de añadir que después de compuesto y presentado este trabajo a la R. Academia Española he encontrado completas algunas de estas poesías desconocidas.

[blocks in formation]

11. Otro que es segunda parte del romance "Temo tanto los serenos": Señor don Pedro Venegas,

en los remos del Oriente

12. Otro. Entre los que se perdieron

con el conde Don Martín

13. Otro. Es tal un viejo

de los cien años de edad

14. Otro. Ventero murió su hijo, téngale en el cielo Dios porque tenga con quien hable a ratos el buen ladrón.

15. Otro. Ojalá, querido ardenio

16. Otro. Sólo por aqueso

no quiero copla en seso.

17. Otro. Teneme a deseo

que me bamboleo.

18. Otro que hizo en Salamanca :

que le dicam vobis S. licenciado

que le bonam diquis S. bachiller.

19. Otro. Yo me era Periquito de Umbera, yo me era Periquito de umbón,

con las muchachas Perico,

con las mozas Pericón.

20. Otro. De casta le viene al galgo ser rabilargo.

21. Otro. El miedo guarda la viña que no el viñador, niña.

22. Otro. Que me pide mi prima camarón con lima.

23. Otro. Quien tiene tejado de vidrio
no tire piedras al de su vecino.

24. Otro. Pariendo juró Pelaya de no volver a parir.

25. Otro. El buen Obispo Laguna

c. de Pontifical.

26. Otro A su Deán.

De Córdoba es el Deán

27. Otro que hizo a D.a Magdalena de Córdoba, mujer de Don Jerónimo de Valenzuela, que no parece

28. Otro a una dama de Córdoba que dice: La preñadilla de Antón

29. Otro. Esta Capilla que el ilustre Pedro

30. Otra Cancion:

« PoprzedniaDalej »