La venida del Mesías en gloria y majestad, Tom 3

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R. Ackermann, Strand, 1826

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Popularne fragmenty

Strona 207 - Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.
Strona 90 - Et ego dispono vobis, sicut disposuit mihi Pater meus regnum : ut edatis et bibatis super mensam meam in regno meo, et sedeatis super thronos, judicantes duodecim tribus Israel.
Strona 175 - Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. 3 Y él vino por toda la tierra alrededor del Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para la remisión de pecados; 4 Como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías que dice : Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor, Haced derechas sus sendas.
Strona 311 - No todo el que me dice, Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ése entrará en el reino de los cielos.
Strona 90 - Y tenia un muro grande y alto con doce puertas : y en las puertas doce ángeles, y los nombres escritos, que son los nombres de las doce tribus de los hijos de Israel.
Strona 579 - Y el mar dio los muertos que estaban en él; y la muerte y el infierno dieron los muertos que estaban en ellos; y fue hecho juicio de cada uno según sus obras. 14 Y el infierno y la muerte fueron lanzados en el lago de fuego.
Strona 566 - ... se humilló a sí mismo obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz. Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó el nombre, que está sobre todo nombre.
Strona 18 - Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él.
Strona 101 - Bienaventurados los que padecen persecucion por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Strona 84 - Nisi videro in manibus eius fisura m clavorum, et mittam digitum meum in locum clavorum, et mittam manum meam in latus eius, non credam.

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